Cuando te estrenas en moto, da igual si es nueva o usada, hay cosas que sabes y otras que no: veamos qué debes tener presente para ser mejor motorista.

10 consejos para estrenar moto sin sustos

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Pilotar una moto es una de las mejores experiencias para cualquier persona. Además de trasladarte con agilidad de un lugar a otro y de no tener problemas de aparcamiento, te transmite sensaciones únicas en marcha. Pero para que esto siga siendo siempre una historia feliz, conviene tener presentes algunos consejos que nos ayudarán a evitar el lado menos bueno de andar sobre dos ruedas, debido a nuestra mayor fragilidad. Da igual si antes has conducido o circulado en coche, o si la moto es tu primer vehículo: andar en moto implica algunos cuidados esenciales.

10 consejos para estrenar moto sin sustos

1- Equipamiento adecuado y bien puesto

Sobre cuatro ruedas la seguridad pasiva la ofrece el vehículo (carrocería, airbags, etcétera) pero en moto solamente contamos con la protección del equipamiento que llevemos. Además del obligatorio casco, mejor integral, recomendamos usar chaqueta guantes dedicados, y si solemos salir a montar en moto merecerá la pena invertir también en pantalones botas. No basta con tenerlo, hay que ponérselo bien: casco abrochado justo, guantes y chaqueta cerrados y de nuestra talla. Por comodidad y por seguridad, la talla es vital. Un pañuelo al cuello incluso en verano impedirá impactos de insectos u otros objetos.

2- Rodaje de moto… y piloto

Muchas veces nos preguntan por el rodaje ideal para una moto nueva. Realmente basta estrenarla en ambiente urbano para conseguirlo, con alguna escapada en ruta sin abusar del motor ni mantener regímenes muy constantes (más variado, mejor). Pero tanto o más importante es el “rodaje” del piloto con su nueva moto (sea ésta o no nueva también). Hay que tomarle la medida con tranquilidad, no buscar los límites hasta conocerla bien, adaptar mandos y suspensiones a nuestro gusto o talla, descubrir los ajustes que pueda tener en electrónica o motor… hacerla “nuestra moto” y a partir de ahí disfrutarla.

3- Conocer los límites

Cuando esa moto nueva para nosotros ya empiece a ser nuestra, conviene conocer cuáles son sus límites. Y no nos referimos a intentar emular a Marc Márquez, sino sencillamente descubrir cuánto es capaz de frenar, cuándo empieza a entrar el ABS en la rueda trasera y cuándo delante, incluso cuánto acelera estirando marchas hasta altas revoluciones o cómo entra en acción el control de tracción. Siempre en zonas controladas y despejadas, si interiorizamos esos límites sabremos reaccionar mejor ante un entorno de riesgo, y nada de eso añadirá tensión a la situación.

4- Las prisas y correr

Disfruta de tu nueva moto sin prisas y relajadamente. De hecho ése es el mejor consejo de conducción: aprende a distinguir “tener prisa” de “querer ir deprisa”. Lo primero depende de otros factores (la hora, el trabajo, una cita…) y debes evitarlo cuando vas en moto. Mira, si vas en moto, ya llegarás lo antes posible, así que olvídate de mirar el reloj y añadirte estrés; yo mismo, o no llevo reloj en la moto o lo tengo atrasado para “creer” que no llego tarde. En cuanto a lo segundo, correr, es diferente y más sano hacerlo por gusto o decisión propia que por “necesidad” (las prisas). Otra cosa es en qué circunstancias hacerlo con seguridad: en circuito, ideal.

5- Ver y ser visto

En la conducción la mirada es el sentido más importante, y en moto es tan importante ver como ser visto. “Ver” es obviamente vital para detectar a tiempo problemas, y enseguida le dedicaremos un consejo a eso. Pero ser visto no es menos importante, porque demasiadas veces escuchamos en caso de problema aquello de “no te he visto”: a veces, no habían mirado, pero a veces es verdad que costaba vernos. Asegúrate de que todas tus luces funcionan y llevas la de cruce encendida de día, elije casco y prendas de colores vistosos, y evita colocarte en posición “invisible” para otros vehículos, como sus tres cuartos traseros (no estás visible en ningún espejo suyo).

6- Irás hacia donde mires

Como decíamos, además de ser visto es importante saber mirar. En moto vas más alto y puedes ver más lejos: no te quedes con el vehículo delante tuyo, mira varios más lejos y podrás anticipar una frenada por ejemplo. Además, las motos se conducen con movimientos del cuerpo, y de forma inconsciente nos movemos para dirigirnos hacia donde miramos. Si aparece algún riesgo, por ejemplo un agujero en la calzada, debemos intentar mirar hacia donde debemos ir para esquivarlo, no al agujero en sí, o es muy posible que acabemos pillándolo. Y lo mismo para cualquier otra situación similar, como un coche que no nos cede el paso en un cruce, o sencillamente la salida de una curva en carretera.  Fíjate hacia dónde miran los pilotos en las carreras, siempre anticipando la siguiente curva para mejorar su trazada.

7- Desconfía y acertarás

Ya seas un conductor novel o lleves años circulando en coche, en moto te espera una sorpresa para la que no te preparan en la autoescuela: en muchas situaciones en las que tú tienes la prioridad de paso, los demás no la van a respetar. A veces con la excusa de que no te han visto (¿y miraron?) y otras veces sin otra excusa confesable… porque no van a reconocer que les daba igual cortar tu paso. Así que en cruces, ante Stop y Ceda el Paso, en semáforos o en rotondas… nunca des por hecho que no te vayan a cortar el paso: prepárate cortando gas, teniendo uno o más dedos en el freno, y otro en la bocina, porque quizás lo necesites. Y sobre todo prepárate mentalmente porque te pasará no una ni dos veces, es mejor prevenir, corregir si hace falta, y seguir adelante.

8- Trampas del asfalto

El asfalto de nuestras calles y carreteras nunca ha sido impecable, pero con la falta de mantenimiento cada día está peor… Además de grietas y baches sin arreglar, están las malas reparaciones con tiras de alquitrán, zonas deshechas con grava suelta. Por no mencionar algunas “ideas” irregulares (cuando no ilegales) de señalización como pinturas deslizantes, y luego están algunas rejillas de ventilación o tapas metálicas de registros (alcantarillas etc). Todo esto, que cuando vas en coche pasa casi desapercibido, en moto es un peligro constante, y combinado con lluvia, peor. Es fácil perder el equilibrio: conviene evitarlo o si hay que pasar por encima, hacerlo sin girar ni frenar (y acelerando suavemente), dejando correr la moto “suelta” para dejarlo atrás.

9- Revisión “prevuelo”

Aunque las motos comparten calles y carreteras con los coches, tienen algunas cosas más en común con los aviones que con los automóviles. Además de inclinarse para girar, no se puede desatender ni un momento su pilotaje y puede haber fallos mecánicos que tengan fatales consecuencias… La más obvia son las presiones de las ruedas: llevarlas bajas te haría perder estabilidad, por eso es necesario revisarlas con frecuencia. Igual que antes de volar se revisa un avión, siempre, antes de coger la moto cada día, echa un vistazo a las ruedas (a simple vista puedes ver si se han deshinchado), y que no haya alguna fuga evidente de aceite o líquido: esta “revisión prevuelo” básica (ni un minuto tardas, por ejemplo mientras se empieza a calentar el motor) te puede salvar más de un día.

10- Siempre a punto

Debemos insistir en el tema del mantenimiento, porque una moto a punto es una moto más segura, y como lo contrario también se cumple, sería absurdo exponerse a tener una caída por un descuido o un presunto ahorro. Las ruedas son vitales, por presión y también estado: no sólo no por desgastadas, sino por goma envejecida. Frenos y suspensiones deben cumplir su función para no ponernos en riesgo y responder en caso necesario, y motor y transmisión también pueden dar un disgusto en el peor momento. Para lo último, recuerda que las motos con cadena necesitan cuidados frecuente cada 500 a 1000 kilómetros. Y no dejes operaciones mecánicas en manos de cualquiera: tu seguridad depende del estado de tu moto.

Fuente Josep Armengol